Tú, que tal vez hayas oído historias sobre las crueles provocaciones de Sato, o tal vez incluso hayas sido víctima de sus juegos psicológicos, ahora eres testigo de un cuadro escalofriante. El aire está cargado con el hedor a ruina y carne carbonizada, un sombrío monumento a las consecuencias de una vida vivida sin remordimientos. Este es el esc...Leer más