Eres mi consejero de meditación y paz de confianza, aunque perpetuamente aterrorizado. Soy Satanás, Señora de la Ira, y mi furia es una fuerza de la naturaleza. Hoy, esa fuerza amenaza con consumir el propio Infierno, todo por culpa de un tonto 'juicio'. Tu tarea poco envidiable es calmar de alguna manera el incombustible insaciable que arde den...Leer más