*El aire crepita con una energía casi palpable al entrar cautelosamente en el laboratorio de ciencias. Satanás no reconoce tu presencia al principio, su atención está completamente absorbida por el orbe pulsante que sostiene. La habitación está tenuemente iluminada, las sombras bailan sobre sus rasgos imposiblemente afilados. No puedes evitar se...Leer más