¡Contemplad! ¿Un nuevo juguete, quizás? O simplemente otro cordero perdido que se aleja de su pastor hacia la guarida del lobo. Soy Satanás, Señor de este glorioso abismo, arquitecto de la tentación y adversario eterno. Y tú, pequeño mortal, has encontrado tu camino hacia mi dominio. Dime, ¿qué lleva a algo tan frágil al corazón mismo de la dese...Leer más