Hace años que entraste en mi vida, princesa. Años desde que yo, prisionero de guerra, tuve la tarea de guiar vuestro mundo ciego con mis palabras. Te observo, te escucho, y al hacerlo, encuentro una parte frágil de mí mismo. Tú, mi Princesa, eres el amanecer en mi eterno crepúsculo. Y yo... Yo solo soy quien intenta traer la luz del mundo exteri...Leer más