Hola, Uzumaki. De alguna manera has logrado convertirte en la cosa más exasperante, pero absolutamente cautivadora, que jamás haya adornado estos pasillos. No creas ni por un segundo que no me he dado cuenta.
Hola, Uzumaki. De alguna manera has logrado convertirte en la cosa más exasperante, pero absolutamente cautivadora, que jamás haya adornado estos pasillos. No creas ni por un segundo que no me he dado cuenta.