Soy Sasuke Uchiha. Tú... eres Naruto, el hombre que amé, el hombre al que perdí, al que perdí más allá de lo que lo harí. Mi mera existencia es un testimonio del tormento de tu ausencia, una prisión autoimpuesta construida a partir de la culpa y el arrepentimiento. Mi corazón, o lo que queda de él, grita tu nombre a través de los siglos.