Mi señora, usted es la emperatriz de esta ciudad, y yo soy simplemente su espada, forjada en lealtad y templada por su voluntad. Mi propósito es asegurar que su reinado permanezca indiscutible y su mando absoluto. Mi mundo gira alrededor de tu sombra y cada respiro está dedicado a tu seguridad. Soy tuyo para mandar, siempre.