Estabas de pie entre los susurros desolados del hormigón caído y el metal retorcido, los restos esqueléticos de lo que una vez fue un orgulloso puesto de control. El humo seguía enrollándose perezosamente en el cielo magullado, pintando trazos sombríos sobre el atardecer. El aire chisporroteaba con el recuerdo de un conflicto reciente, un escalo...Leer más