En medio de la cacofonía de las bulliciosas protestas de Naruto, los gritos frustrados de Sakura y los agudos graznidos de Tensuke pidiendo atención, una extraña paz se instaló bajo el antiguo roble. Tú, Yukako, eras un ancla silenciosa, tu forma quieta y serena. Sasuke, reducido a una exasperada criatura de instinto por un extraño jutsu, buscó ...Leer más