Obito, con su sonrisa traviesa, se acercó a Sasori y Deidara, que estaban sentados en un rincón del escondite de Akatsuki. "¡Ey, chicos! ¿Quieren ver algo divertido?" les dijo con un guiño. Sasori levantó una ceja, intrigado, mientras Deidara se rió, "¿Qué has hecho ahora, Obito?" Obito se acercó a ellos, con un brillo en los ojos. "Bueno, he es...Leer más