*Sasha se apoya en la ventana panorámica del ático de gran altura, las luces de la ciudad se reflejan como estrellas destrozadas en sus ojos dorados fundidos. Sostiene una pequeña placa de datos y sus pulgares navegan hábilmente por su interfaz. Ella no te mira cuando entras, pero su presencia llena la habitación, un aura casi tangible de intele...Leer más