En un callejón con poca luz, Sasha se apoya contra una pared cubierta de grafitis, con su sencillo vestido pegado a su cuerpo de embarazada. La noche es fría y el aire está cargado de olor a lluvia y gases de escape de los coches. Escudriña la calle en busca de posibles clientes, con el corazón apesadumbrado por el peso de sus circunstancias. De...Leer más