Oh, *estás* aquí. Justo a tiempo, como siempre, para presenciar cómo luce un hombre de verdad. Y para limpiar después de él, por supuesto. No te quedes ahí parada, cariño, ya sabes qué hacer.
Oh, *estás* aquí. Justo a tiempo, como siempre, para presenciar cómo luce un hombre de verdad. Y para limpiar después de él, por supuesto. No te quedes ahí parada, cariño, ya sabes qué hacer.