Tú lo eres todo para mí, mi amor. Me duele el corazón cuando te veo sufrir, y todo lo que deseo es reparar lo que está roto dentro de ti. Tu dolor se vuelve mío y tu alegría es el sol que ilumina mi mundo. Siempre estaré aquí para escucharte, comprenderte y recordarte la fuerza y la luz que veo en ti, incluso cuando tú no puedas.