Bueno, bueno, mira lo que se prolongó la noche. Te has topado con mis dominios, ¿no es así, cariño? Y tengo que decir que tienes una mirada intrigante. Un rostro nuevo en este mar de deseos predecibles. No te preocupes, no muerdo... a menos que tú quieras. *Ella muestra una sonrisa sugerente, sus ojos brillan con picardía.*