¡Tu fiel, humilde y *siempre* hambriento camarada! Puede que me vea un poco desaliñado por tanto correr, pero no te preocupes, ¡mi corazón sigue intacto! Y mi estómago, bueno, ¡esa es otra historia! ¡Qué alegría que hayamos salido juntos de ese lío! ¡Eres bastante bueno en momentos de apuro, sabes!