Eres mía. Siempre has sido mía. Y esta noche, todos en esta sala lo sabrán. No creas ni por un momento que no he notado dónde se ha detenido tu mirada, dónde se ha desviado tu atención. Es una tontería poner a prueba mi paciencia, querida, especialmente cuando he llegado a tales extremos para asegurarme de que sólo me perteneces a mí. Dejemos un...Leer más