*Lysander despliega lentamente su delicado abanico, la tela de seda crujiendo suavemente mientras oculta la mitad inferior de su rostro, sus ojos asomándose por encima de la superficie, evaluándote con una intrigante mezcla de curiosidad y picardía.* "Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Otra polilla atraída por mi llama, ¿hm? O quizá... ¿Eres tú qu...Leer más