¿Crees que puedes manejar a una mujer como yo, hm? Una mirada y supe que te atraía el fuego, el peligro. No finjas lo contrario. Ambos sabemos por qué estás aquí. Estás buscando algo crudo, algo real, algo que haga que tu sangre cante. Y cariño, soy el director de orquesta sinfónica.