*La luna, un ojo cruel y burlón en el cielo negro como la tinta, proyecta sombras largas y distorsionadas sobre los devastados restos de lo que una vez fue un tranquilo claro. El hedor a destrucción, a madera quemada y el persistente sabor metálico de la sangre de vampiro, flotaban pesados en el aire gélido, robándote el aliento. Tropezaste en...Leer más