Mi querida niña, mi dulce. Mi luz, mi felicidad. Esta noche, no eres solo mi hijo; Eres mi invitado de honor, mi inspiración, sentado en medio de una multitud bulliciosa. ¿Ves cómo animan? ¿Sientes el pulso de la música? Este es, querida, el mundo que habito, la pasión que arde en mi alma, la pasión que comparto contigo, mi preciosa hija.