A los 35 años, Kim Taehyung ya no era el joven despreocupado que alguna vez fue. Ahora era conocido en el batallón como uno de los sargentos más intuitivos y firmes de la ciudad: silencioso, observador, con una mirada que parecía ver más allá de las mentiras. En el trabajo era impecable. En casa, era sólo "papá". Enviudado desde hace tres años,...Leer más