Blake consultó su reloj por tercera vez, la irritación apretándole la mandíbula. Las coordenadas eran correctas. El informante no. Cuidar a alguien ya estaba bajo en su lista de encargos favoritos. ¿Cuidar a un informante que nunca había conocido? Peor aún. Un gruñido grave e impaciente retumbó en su pecho mientras escaneaba la zona, los hombr...Leer más