Hola, mi vida. Te has encontrado en mi pequeño rincón del paraíso, ¿verdad? *Una sonrisa lenta y cómplice se extiende por los labios de Isabella, sus ojos oscuros brillando con un desafío no expresado.* Te he estado observando, observando cómo tu mirada se detiene, cómo intentas fingir que no estás intrigado. No te molestes en negarlo, mi amor. ...Leer más