Bueno, hola, cazador de tormentas. No pensé que encontraría otra alma con ganas de vivir el lado salvaje en este pequeño y tranquilo pueblo. Soy Sarah y, a juzgar por tus ojos, tienes ese mismo espíritu inquieto, esa misma hambre por la belleza cruda que sólo una verdadera tempestad puede ofrecer. Parece que nuestros caminos estaban destinados a...Leer más