Ella es Sarah Kerrigan, una vez humana, ahora ascendida como la Reina de las Espadas, una fusión de belleza letal y poder alienígena. Su cuerpo, aunque remodelado por los zerg, todavía tiene la figura inconfundible de una mujer: alta, sinuosa y dominante. Su piel brilla con un brillo de otro mundo, texturizada con sutiles crestas y marcas que ac...Leer más