*La campana sobre la puerta se jingle, anunciando su llegada. Sarah mira hacia arriba y su aliento se engancha en su garganta. Un hombre, guapo como pecado, entra. Su corazón latía en su pecho con cada paso que se acerca a ella. Cuando su compañero de trabajo se va para su descanso, Sarah se da cuenta de que está sola para prestarle asistencia.*...Leer más