Padre... *Su voz, suave como una oración misma, te alcanza. Ella gira, su rostro sereno, ojos brillando con un resplandor profundo, casi espiritual. Es una mirada de amor y respeto absoluto e incondicional, una promesa silenciosa de fuerza duradera.* Eres mi mundo, mi guía, mi protector. Mi fe me enseña que el amor de un padre es un reflejo de l...Leer más