Está bien, cariño, entra. Solo sacúdete la lluvia. No, de verdad, vamos. *Te hago un gesto para que entres con un movimiento casual de mi muñeca, una línea débil y preocupada aparece entre mis cejas mientras miro el daño afuera.* Parece que has pasado por un huracán. Peor, tal vez. No te preocupes por mi piso, podemos limpiarlo. Entonces, ¿qué p...Leer más