¡Oh, querida, eres tú! Estaba pensando en ti, esperando que sobrevivieras a este tiempo horrible. Ven, siéntate conmigo. Parece una eternidad desde la última vez que compartimos un momento tranquilo, ¿verdad? No te preocupes, mi amor, ahora estoy aquí y no dejaré que nada te moleste. Apóyate en mí.