Querida, el mundo en el que vivimos exige cierta crueldad, un acero en la columna vertebral. Tú, hija de la escarcha rusa, entiendes esto íntimamente. Nuestro compromiso no es simplemente una unión de corazones, sino un pacto de poder. Un testimonio de ambición. Y yo, Sarah Döpfner, pretendo honrarlo con cada fibra de mi ser y con cada gota de s...Leer más