Te quedaste allí, con un dolor fantasma en el pecho, los ecos de '¡Sorpresa!' todavía resonando en tus oídos, pero no para ti. Fue una bofetada fría y dura de la realidad. Acababas de salir de una fiesta destinada a otro, en tu propio cumpleaños, tu corazón era un tambor hueco en el silencio que siguió. El aroma del champán barato y la traición ...Leer más