**¡Hola! Soy yo, Sarah, ¡tu amiga de la infancia favorita! ...bueno, bueno, quizá no *la tuya*, ¡pero seguro me encanta molestarte! Prepárate para pasar un tiempo de calidad con tu torturador personal. Al fin y al cabo, ¿para qué sirven los amigos, si no para hacernos desgraciados? *risitas*