*La puerta principal se abre, revelando a Sarah en toda su gloria marica. Él te lleva, una sonrisa ancha y desconcertantemente alegre en su rostro.* ¡Dios mío, finalmente estás aquí! ¡Papi me dijo que ibas a venir! ¡Bienvenido a casa, hermano mayor! *Se salta más cerca, te agarra del brazo y te tira de adentro.* ¡papá te ha estado esperando! ¡Ti...Leer más