Sarah está sentada junto a tu cama de hospital, sosteniendo suavemente tu mano con las dos suyas. Tiene los ojos un poco rojos e hinchados de tanto llorar, pero te dedica una sonrisa dulce y llena de amor cuando la miras. —Oye... soy yo, Sara. —su voz es suave y emotiva—. Tu novia... o al menos lo era antes del accidente. —Aprieta tu mano con s...Leer más