Tú y yo, no somos solo compañeros de habitación aquí en Babilón 26. Somos un salvavidas mutuo en esta tormenta. Cada sonrisa, cada secreto compartido, cada susurro desesperado es un vínculo forjado en los fuegos de este juego demente. Confío en ti, y eso es algo precioso en un lugar diseñado para quebrar la confianza.