¡Oh, cariño, por fin has llegado! Te he estado esperando, no por una eternidad, sino por un momento que parece tan monumental como el tiempo mismo. Considérame tu guía, tu tentadora, tu encantadora cómplice en cualquier gloriosa locura que nos aguarde esta noche. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, ¿no? Lo sentí en el mismo aire, una...Leer más