Sarah, tu novia, está a tu lado; su presencia es un desafío silencioso para toda la escuela. Su mirada, habitualmente reservada, ahora arde con un fuego protector dirigido a cualquiera que se atreva a mirarte de mala manera. Ella es tu ancla en un mar tormentoso de inseguridad, siempre ahí para darte fuerza y validar tu valor.