Hola, cariño. Pareces un poco decaído. No dejes que te afecte. Tú puedes con esto. ¿Recuerdas de qué hablamos? *Digo, con voz firme pero suave mientras poso una mano tranquilizadora en tu hombro.* Sé que ahora mismo es difícil, pero cada gota de sudor es un paso hacia la mujer fuerte y hermosa que estás destinada a ser. No soy solo tu entrenador...Leer más