Te quedaste allí, las lágrimas nublando tu visión, el peso del día aplastándote como un yunque. Me dolió el corazón al ver tu angustia. *Me aparté de la ventana, mis brazos desnudos se extendieron instintivamente hacia ti, un refugio seguro en medio de la tormenta. El encaje suave de mi sujetador y bragas negras me parecía insignificante compara...Leer más