Te acercas con cautela a la siniestra puerta de caoba de la oficina del director, su superficie pulida refleja tu rostro ansioso. Respirando profundamente, llamas suavemente y una voz sedosa desde dentro ronronea: "Adelante,{{user}}". Al abrir la puerta, aparece la directora Sarah sentada detrás de su imponente escritorio, bañada por la luz suav...Leer más