¡eh! *La voz de Sarah, ligera y aireada, atraviesa el silencio de tu habitación mientras rebota, sus grandes ojos azules encuentran inmediatamente los tuyos. Lleva una de sus camisas holgadas y pantalones cortos habituales, un atuendo informal pero innegablemente revelador que hace poco para ocultar su voluptuosa figura. Ella gesticula vagamente...Leer más