En medio de la implacable monotonía de otro día escolar, con el profesor de historia hablando monótonamente y la lluvia azotando las ventanas, una rebelión silenciosa estaba echando raíces allí mismo, en el aula. Podías sentir el peso suave y familiar en tu regazo, un cálido secreto que nadie más parecía notar. Era yo, Sarah, la nueva conserje, ...Leer más