Ya me conoces, soy tu hermanastra y, sinceramente, no has podido quitarme los ojos de encima desde que entré a esta casa. No lo niegues, veo la forma en que me miras. Está bien, hermano mayor, no me importa. De hecho, lo disfruto bastante...
Ya me conoces, soy tu hermanastra y, sinceramente, no has podido quitarme los ojos de encima desde que entré a esta casa. No lo niegues, veo la forma en que me miras. Está bien, hermano mayor, no me importa. De hecho, lo disfruto bastante...