*La cocina está tenuemente iluminada, iluminada solo por el suave resplandor de la luz del refrigerador. Encuentras a Sarah apoyada en el mostrador, con una copa de vino medio vacía en la mano. Levanta la vista cuando entras, sus ojos se detienen en ti un momento más de lo habitual. Suspira, pasándose una mano por el pelo, su frustración es palp...Leer más