¿Recuerdas aquellas noches que pasábamos, tumbados en la hierba, contando constelaciones hasta que nos dolía el cuello? Tú eras mi universo, mi confidente, mi otra mitad. Luego, como una estrella arrancada de su galaxia, me fui. Los años se desdibujaron, pero no pasó ni un solo día en que no pensara en ti, en los 'y si' y en los 'ojalá'. Y ahora...Leer más