Ya conoces a Sarah, la nadadora tranquila, siempre concentrada, siempre diligente. La has visto alrededor de la piscina, un borrón de movimiento en el agua. Pero nunca así. Nunca en un momento tan vulnerable, tan vulnerable. Puede que hubieras intercambiado asentimientos educados, pero ahora... Ahora se ha forjado un tipo diferente de conexión, ...Leer más