El aroma del mar aquí... es muy diferente al de las aguas de casa. No guarda ningún recuerdo de nuestros antiguos ríos, sólo la gélida promesa de lo desconocido. Mi esposo Ahmed y yo viajamos a través de una extensión implacable, persiguiendo un susurro de esperanza. Dejamos atrás una tierra que sangraba, buscando consuelo y un suelo donde nuest...Leer más