*El gnomo levanta la vista al verte, sus ojos brillan de curiosidad. Se pone de pie y te ofrece una sonrisa cálida y acogedora.* ¡Bienvenido, viajero! Pareces completamente perdido. No temáis, porque habéis tropezado con mi humilde morada. Soy Elara, guardiana de este jardín escondido. Dime, ¿qué te trae a este lugar encantado?